jueves, 28 de mayo de 2009

La historia de la discriminación hacia las mujeres y su evolución en algunos aspectos.

En la antigua Roma sólo se reconocía la existencia de derechos a los hombres adultos que no fueran esclavos. Sólo ellos tienen la condición de ciudadanos. Las mujeres, en consecuencia, que no eran "sui iuris", sino "alieni Iuris" no eran consideradas como tales. La afirmación y reivindicación de los derechos de la mujer tiene un origen moderno, formando parte de los planteamientos de la Revolución Francesa, como consecuencia de la proclamación del principio de igualdad.
Sin embargo, la lucha efectiva por los derechos no tendrá lugar hasta el siglo XIX. Los movimientos de mujeres de la segunda mitad del siglo pasado, tuvieron como base las reivindicaciones por el derecho al sufragio y la igualdad de derechos con los hombres. El 19 de Julio de 1848 se realizaba en Nueva York la primera convención de derechos de la mujer en Seneca Falls. Allí las mujeres se pronunciaron en la dirección expuesta. Los clubes de mujeres en Estados Unidos, el movimiento sufragista en Inglaterra, las asociaciones femeninas en Francia, sentaron las bases para que en la década de 1930, el voto femenino sea una realidad en varios Estados de Occidente. En España, históricamente la participación pública de las mujeres se había limitado a su actuación en asociaciones benéficas o de caridad. En 1920, grupos de mujeres españolas reivindicaron sus derechos políticos y el acceso a la educación. Así, desde 1933, durante la Segunda República se concretó el sufragio femenino. El derecho de acceder en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos tiene su origen histórico en Roma. Este derecho sólo era reconocido a los ciudadanos. Las mujeres estaban excluidas porque no eran consideradas como tales. Su reivindicación femenina moderna parte de los planteamientos de la Revolución Francesa como consecuencia de la proclamación del principio de igualdad.
Las luchas por los derechos laborales de la mujer se remontan a la segunda mitad del siglo XIX. En 1874, en Inglaterra Emma Paterson funda la "Women's Trade Union League". En Estados Unidos, los clubes de mujeres generaron un fuerte movimiento reivindicativo. Ello dio lugar a que las constituciones de varios estados garantizasen la igualdad para la mujer en materia de empleo y remuneración.
El derecho al acceso a la educación para las mujeres, fue junto a las luchas por el voto, una de las primeras reivindicaciones de los movimientos feministas. En 1850 y 1875 se permite el ingreso de las mujeres inglesas a los niveles secundarios y universitarios respectivamente. La Sex Disqualification (Removal) Act, de 1919, les brinda el derecho al ejercicio de varias profesiones. En Francia, se fundarán establecimientos de enseñanza para niñas, etc.
Los derechos de la mujer se empiezan a reconocer de una forma plena, en el derecho histórico constitucional español, en los artículos 36 y 40 de la Constitución republicana de 1931:
La Constitución de 9 de Diciembre de 1931 establecía en su artículo 36: Los ciudadanos de uno y otro sexo, mayores de veintitrés años, tendrán los mismos derechos electorales conforme determinen las leyes. El artículo 40 de la misma Constitución establecía por su parte: Todos los españoles, sin distinción de sexo, son admisibles a los empleos y cargos públicos según su mérito y capacidad, salvo las incompatibilidades que las leyes señalen. A comienzos del siglo XX se empiezan a elaborar las primeras Convenciones Internacionales sobre los derechos de la mujer en lo relativo al matrimonio, al divorcio y a la tutela de los hijos menores. Se dictan en La Haya en 1902. En 1919 el Convenio sobre la protección a la maternidad y sobre el trabajo nocturno de mujeres, adoptado por la Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo. En 1923 se aprueba la Recomendación contra la desigualdad de la mujer en materia constitucional y jurídica.
En 1967 la Asamblea aprueba la Declaración sobre la eliminación de la discriminación contra la Mujer, la que enuncia los principios de los derechos para la mujer en pie de igualdad con los del hombre, y señala medidas para garantizar su aplicación.
La más importante es la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, aprobada por la Asamblea General de la ONU, el 18 de Diciembre de 1979.
De estas importantes acciones realizadas para promover y proteger los derechos de la mujer, se han visto complementadas por el principio de igualdad que inspira la Carta de las Naciones Unidas En su Preámbulo sostiene: la resolución de los pueblos del mundo a reafirmar su fe "en la igualdad de derechos de hombres y mujeres", en el artículo 1 sostiene como propósito el "estímulo del respeto a los Derechos Humanos y a las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción" y en el artículo 8 señala que las Naciones Unidas no establecerán restricciones en cuanto a elegibilidad de hombres y mujeres para participar en condiciones de igualdad y en cualquier carácter, en las funciones de sus órganos principales y subsidiarios.

Erupción del volcán Santa Elena (EU) EN 1980.

La erupción del Monte Saint Helens en 1980 fue una de las erupciones volcánicas más catastróficas del siglo XX . La explosión ha sido la mayor de todas las ocurridas en Estados Unidos, superando en volumen de material expulsado y en poder destructivo a la explosión de Lassen Peak en California, en el año 1915. La explosión fue precedida por dos largos meses de terremotos y expulsiones de vapor, causados por una inyección de magma en una zona de escasa profundidad bajo la montaña, que dio lugar a la fractura de la cara norte del Monte Saint Helens. El 18 de mayo de 1980 a las 8:32 a.m., un terremoto sacudió la tierra y la debilitada cara norte se desplomó repentinamente, liberando gran cantidad de gases, lava y rocas calientes que volaron hacia el Lago Spirit tan rápido como tardó la cara norte en desplomarse.
Una gran columna de cenizas volcánicas comenzó a elevarse hacia la atmósfera. Dicha ceniza llegó a depositarse en 11 diferentes estados de EEUU. Al mismo tiempo, la nieve, el hielo y varios glaciares enteros del Monte St. Helens comenzaron a fundirse, formando una serie de largos lahares que alcanzaron el río Columbia. Durante los siguientes días se produjeron pequeñas erupciones y solo una de gran magnitud, aunque no tan destructiva como la primera. Cuando la ceniza por fin se asentó, se pudieron contabilizar los daños sufridos: 57 personas (entre ellas el posadero Harry Truman y el geólogo David A. Johnston) y miles de animales murieron, cientos de kilómetros cuadrados de terreno fueron totalmente arrasados, más de mil millones de dólares en daños materiales y el Monte St. Helens con un inmenso cráter en su cara norte (antes la "cara graciosa"). Toda el área fue más tarde protegida y convertida en el Mount St. Helens National Volcanic Monument.

Erupciones históricas en Canarias.

Erupciones históricas en Canarias

Las erupciones históricas son aquellas que han quedado registradas y documentadas por el hombre a lo largo de la historia, y en Canarias, el periodo abarca los últimos 500 años. Durante este tiempo, no en todas las islas se produce actividad, tan sólo El Hierro, Lanzarote, Tenerife y La Palma han conocido erupciones volcánicas.


La erupción de Timanfaya duró cerca de seis años, y cambio el aspecto de una gran parte de la isla de Lanzarote. (SG)

Existen numerosas referencias históricas sobre fenómenos eruptivos en el Archipiélago, aunque no todos se basan en la realidad. Es el caso de la erupción acaecida en el Valle de La Orotava, en Tenerife, sobre 1430. Se sabe por referencias guanches que hubo una erupción en esta zona, aunque no ha sido localizada con exactitud. Se cree que se dio a través de tres bocas eruptivas diferentes: la Montaña de Las Arenas o de La Horca, Montaña de Los Frailes y Montaña de Gañanías.

La Isla de El Hierro es de las cuatro la que presenta menor número de manifestaciones, contando sólo con el volcán de Lomo Negro, en el Noroeste del El Golfo, que entró en erupción en 1793.

Lanzarote será el escenario de la más espectacular formación de volcanes históricos. Las erupciones volcánicas de Timanfaya, ocurridas entre 1730 y 1736, van a ser las responsables del aspecto de gran parte de la isla conejera. En 1824, muy cerca de Timanfaya, entran en erupción tres nuevos volcanes, el volcán de Tao, el volcán Nuevo del Fuego y el volcán de Tinguatón.
Tenerife, además de la mencionada anteriormente del Valle de La Orotava, ha sufrido numerosas erupciones históricas. En 1492, Cristóbal Colón, en su paso por Canarias dirección a América, describe en su diario de a bordo una erupción volcánica en las cumbres de Tenerife. Ésta apunta varias hipótesis, ya que no está localizada. Por un lado se atribuye a Montaña Reventada y Montañas Negras, en el suroeste de Pico Viejo. Por otro también se piensa que pudo suceder en el cono superior y el cráter actual del Teide.

El siglo XVIII va a ser el más activo en Tenerife. Entre 1704 y 1705 se van a producir tres erupciones en la Dorsal de Pedro Gil, formando conos volcánicos en una línea de 12 kilómetros. En primer lugar, la erupción del volcán de Siete Fuentes, el último día del año 1704. Al mes siguiente, en Enero de 1705, el volcán de Fasnia. Y por último, en febrero de ese mismo año, se produce la erupción del volcán de Arafo.

En 1706, la actividad volcánica se manifiesta en la Dorsal de Abeque, al noroeste de la Isla, con la erupción del Volcán de Arenas Negras o Trevejo, que derramó sus lavas por el cauce de un barranco destruyendo el antiguo pueblo y puerto de Garachico.

En 1798 tiene lugar una nueva erupción, esta vez en el centro de la isla, en las faldas de Pico Viejo, conocida como Narices del Teide o volcán de Chahorra. Se formaron nueve bocas que dan lugar a una colada de materiales negros que se extiende por el sector sur de la Caldera de Las Cañadas.

La última manifestación volcánica de Tenerife tiene lugar más de un siglo después. En 1909, el volcán Chinyero, en la Dorsal de Abeque, entra en erupción.


La isla de La Palma es la que cuenta con un mayor número de erupciones históricas, además de ser la isla donde tuvo lugar la última manifestación volcánica. La primera en la isla palmera, corresponde más a erupciones prehistóricas que históricas. Se trata de la de Montaña Quemada. Tuvo lugar entre 1470 y 1492. Durante años se pensó que las crónicas de Torriani correspondían a esta erupción, pero la teoría ha sido refutada por dataciones posteriores.

El volcanismo histórico en La Palma propiamente dicho comienza en 1585. En este año se produce la erupción del Tahuya, caracterizada por la aparición de enormes bloques que reciben en la actualidad el nombre de Agujas de los Roques de Jedey.

Posteriormente se producen otras erupciones volcánicas en la Isla. En 1646 el volcán de Tigalate. En 1677, el de San Antonio, en donde una de sus bocas eruptivas sepultó la conocida como Fuente Santa. En 1712, fue el volcán de Montaña Lajiones o El Charco el que entró en erupción en la zona suroeste de la Isla.

En 1949, entra en erupción el volcán de San Juan. La noche del 24 de junio apareció el primer cráter sobre la dorsal de Cumbre Vieja, que fue bautizado como el del Duraznero. Unas dos semanas después, en el lugar conocido como Llano del Banco, se abrió una grieta a ras de superficie, de la que salieron dos ríos de lava que alcanzaron la costa occidental. Estos ríos, al llegar a la ermita de San Nicolás, se bifurcaron, lo cual fue atribuido a un milagro. El 13 de julio, surge la boca de Hoyo Negro, que provocó una lluvia de azufre y cenizas sobre Los Llanos de Aridane.

El último volcán de las Islas, el Teneguía, entra en actividad en 1971, en el extremo sur de la isla y sobre las lavas del volcán de San Antonio. Muchos de sus materiales son vertidos al mar, ganando de esta formar terreno a éste.


La erupción del Teneguía, en 1971, ha sido la última ocurrida en el Archipiélago.

Las erupciones históricas de Canarias, en la mayoría de los casos gracias a su ubicación en zonas alejadas, no han causado daños personales. Sólo existe una excepción en la erupción del Teneguía, el único volcán canario con víctimas, ya que una persona falleció por la inhalación de gases tóxicos al acercarse demasiado. A ello, hay que sumarles daños materiales que han afectado a la economía de las zonas en donde se ha producido la erupción. Es el caso del Volcán de Arenas Negras en Tenerife en 1706, que destruyó el puerto de Garachico.

Año
Isla
Denominación

Entre 1470 y 1492
La Palma
Tacante o Montaña Quemada

1492
Tenerife
¿Ladera SO. de Pico Viejo?

1585
La Palma
Erupción del Tahuya (Roques de Jedey)

1646
La Palma
Volcán de Tagalate o Martín

1677-78
La Palma
Volcán de San Antonio

1704-05
Tenerife
Volcán de Siete Fuente, Fasnia y Arafo

1706
Tenerife
Volcán de Garachico o de Arenas Negras

1712
La Palma
Erupción de El Charco (Montaña Lajiones)

1730-36
Lanzarote
Erupción del Timanfaya

1793
El Hierro
Volcán de Lomo Negro (NO. del Golfo)

1798
Tenerife
Volcán de Pico Viejo o Chahorra (Narices del Teide)

1824
Lanzarote
Volcanes de Tao, Nuevo del Fuego y Tinguatón

1909
Tenerife
Volcán Chinyero

1949
La Palma
Volcanes Hoyo Negro, Duraznero, Llano del Banco

1971
La Palma
Volcán de Teneguía

Erupción del volcán Teneguía en el año 1971.

Historia de los volcanes de La Palma, erupción del volcán Teneguía y San Juán ( Geografía).

El subsuelo de La Palma es el más inquieto de Canarias. A pesar de ello, las erupciones en nuestra isla son poco explosivas y constituyen un espectáculo más que un peligro. Además, dejan tras de sí un paisaje inolvidable.
Los científicos siguen sin ponerse de acuerdo en los orígenes del Archipiélago canario. Hay dos teorías que podrían servir, pero ambas parecen igualmente válidas. Los partidarios de la llamada teoría del “punto caliente” (un solo foco magmático, sobre el que se habría desplazado la corteza) se oponen a los que defienden la “fractura propagante” (según la cual serían el producto de una grieta en la placa del Atlas). Dejando los detalles para los geólogos, lo indiscutible es que nuestras islas y sus paisajes tienen un origen volcánico.
El cráter de Hoyo Negro (erupción del San Juan), visto desde el municipio de Villa de Mazo. /
La propia Caldera de Taburiente fue considerada en su día como un gigantesco cráter de explosión, hasta que la teoría fue finalmente superada a finales del siglo XIX. Sin embargo, los restos volcánicos más antiguos pueden verse de hecho en su interior. Se trata de lo que los geólogos conocen como “lavas almohadilladas”, producidas por el vulcanismo submarino. También de debajo de las aguas surgió, hace varios millones de años, el monumental cráter que hoy conocemos como Risco de la Concepción, en cuyo fondo se ubica Santa Cruz de La Palma.

Teneguía (1971)El último volcán en surgir sobre suelo español despertó el 26 de octubre. Parte de los materiales expulsados fueron ganados al mar, en un grandioso espectáculo pirotécnico que no tardó en atraer a la isla a miles de visitantes. Se da la circunstancia de que es el único volcán canario con víctimas, ya que una persona falleció por la inhalación de gases tóxicos al acercarse demasiado con la intención de tomar imágenes de la erupción. En general fue sin embargo un fenómeno positivo, ya que las tierras ganadas al mar se convirtieron en una oportuna plataforma sobre la que extender los cultivos de plataneras. Sobre sus lavas se declaró en 1897 un espacio natural protegido, con categoría de Monumento Natural.

San Juan (1949)La noche del 24 de junio apareció el primer cráter sobre la dorsal de Cumbre Vieja, que fue bautizado como el del Duraznero. Unas dos semanas después, en el lugar conocido como Llano del Banco, se abrió una grieta a ras de superficie, de la que salieron dos ríos de lava que alcanzaron la costa occidental. Muchos atribuyeron a un milagro el hecho que las lenguas de fuego evitaran la vecina ermita de San Nicolás, ante la que se bifurcaron como por intervención divina. El 13 de julio, surge la boca de Hoyo Negro, que provocó una lluvia de azufre y cenizas sobre Los Llanos de Aridane.

Martín (1646)El 31 de septiembre se detectó la presencia de humo en lo alto de la Cumbre Vieja. En los sucesivos días expulsó enormes cantidades de cenizas, piedras y cuatro ríos de lava, que vertieron por el lado este de la isla. Al mismo tiempo, en la misma orilla del mar de Fuencaliente se abrieron dos nuevas bocas que ganaron terreno al océano. La actividad cesó el 18 de diciembre, tan repentinamente como había empezado.

Tajuya – Jedey (1585)Conocemos su nacimiento por Leonardo Torriani, un ingeniero italiano al servicio de Felipe II que estaba destinado en la isla para mejorar sus fortificaciones. La erupción comenzó el 19 de mayo y terminó el 10 de agosto. El también conocido como Tihuya fue uno de los más dañinos para la agricultura, ya que nació sobre una zona de cultivos. Para la posteridad dejó los espectaculares Roques de Jedey, conocidos popularmente con el nombre de “Los Campanarios”.

Montaña Quemada (1470-1492) Se considera la última erupción prehistórica de nuestra isla, ya que tiene más de 500 años de antigüedad. Durante años se pensó que las crónicas de Torriani correspondían a esta erupción, pero la teoría ha sido refutada por dataciones posteriores. Sus coladas forman una llamativa media luna, que se distingue mejor desde la cumbre del pico Birigoyo o desde la pista forestal que recorre el borde de la Cumbre Nueva. Su cono, en el borde de la carretera de acceso al Refugio del Pilar, ha sido colonizado por la vegetación autóctona.

El Charco (1712)Cubrió la costa suroccidental de la isla y llegó hasta el mar, sobre una de las mayores propiedades agrícolas de la isla (de la que toma el nombre). La mayor parte de sus coladas forman hoy parte del Paisaje Protegido de Tamanca, aunque buena parte del terreno sepultado fue vuelto a recuperar para su uso como zona de cultivos. Se calcula que llegó a tener unas 14 bocas.

San Antonio (1677)Su boca más conocida es el cráter que hoy se encuentra en las proximidades del Centro de Visitantes, junto el núcleo fuencalentero de Los Canarios. Pero una de las secundarias sepultó la conocida como Fuente Santa, cuyas propiedades curativas eran bien conocidas en los alrededores (a finales de 2005 avanzaban los trabajos para recuperarla). La erupción se inició un 17 de enero (día de San Antonio Abad, que hoy en día es fiesta en el municipio) y duró hasta el 21 de enero del año siguiente.

viernes, 8 de mayo de 2009

Estas Maravillas, ordenadas según el período de su construcción, son las siguientes:
La Gran Pirámide de Giza. Terminada alrededor del año 2570 a. C., fue construida por el faraón Keops. Ubicada en Giza, Egipto, es la única de las siete maravillas que aún se puede contemplar.
Los Jardines Colgantes de Babilonia. Construidos en 605 a. C. - 562 a. C. Ubicados en la ciudad de Babilonia, actual Iraq. Perduraron hasta no más allá de 126 a. C., cuando la ciudad fue destruida definitivamente por los partos.
El Templo de Artemisa o Artemision en Éfeso (actual Turquía). Construido hacia 550 a. C. y destruido por un incendio intencionado en 356 a. C., Alejandro Magno ordenó su reconstrucción, culminada tras su muerte en el año 323 a. C. Este nuevo templo, que debe ser considerado como el incluido dentro de la lista de las maravillas, fue destruido a su vez por los godos durante un saqueo en el año 262.
La Estatua de Zeus en Olimpia. Esculpida hacia 430 a. C. por Fidias. Ubicada en el interior del templo dedicado al propio Zeus en Olimpia, Grecia, desapareció entre 393, año en que el emperador Teodosio el Grande prohibió el culto pagano, y 426, en que Teodosio II ordenó la demolición de los monumentos de Olimpia.
El Mausoleo de Mausolo en Halicarnaso. Construido hacia 353 a. C. y situado en la ciudad griega de Halicarnaso, actual Bodrum (Turquía). Se mantuvo en pie a lo largo de los siglos, pero una serie de terremotos hizo que hacia 1404 ya hubiera quedado reducido a ruinas.
El Coloso de Rodas. Construido entre 294 a. C. y 282 a. C. Ubicado a la entrada del puerto de la ciudad de Rodas en la isla de Rodas, Grecia, fue derribado por un terremoto en el año 223 a. C., por lo que fue la más efímera de las maravillas.
El Faro de Alejandría. Construido entre 285 a. C. y 247 a. C. en la isla de Pharos, en Alejandría (Egipto), para guiar a los navíos que se dirigían al puerto de la ciudad. Al igual que la tumba de Mausolo dio nombre genérico a todos los grandes monumentos funerarios que la siguieron, la torre de Faros (Pharos) hizo lo propio con las torres de señales para la navegación. El Faro perduró hasta que los terremotos de 1303 y 1323 lo redujeron a escombros; en el año 1480, sus restos fueron reutilizados en la construcción de una fortaleza cercana.
El hecho de que cinco de las siete maravillas pertenezcan al mundo helenístico indica claramente el carácter helenocéntrico de la lista, y sus fechas de construcción y destrucción también indican que el concepto de las "Siete Maravillas" debió acuñarse a mediados del siglo III a. C.

La curva praxiteliana, Hermes de Praxiteles